domingo, 5 de abril de 2009

20 Momentos...

¿Fueron veinte? ¿Estas segura? parecían más…
malo lo de los números cuando se respira locura,
se acaba recordando principio y final de historias…
y las lagunas mentales mas ajenas del mundo,
se guardan con sonrisa picara debajo de la manga.

¿Cuántas veces se apago la luz?
¿Fueron veinte? Me niego a creerte por más que rías,
importo no obstante el antes y el después del beso,
y las manchas que persisten escondidas en el interior
esas huellas testigas de la repentina pregunta del ¿Por qué no?

Formas de morir...

Morir…
Con el agua hasta el cuello intentando llegar a tu orilla,
gritando adicciones en la calle hacia el vacío,
deambulando en el amanecer mientras te desnudas nuevamente,
caminando a tu izquierda por la orilla del planeta…

Morir…
Escribiendo metáforas audaces entre rimas tímidas,
vestido por el desamparo de las espinas amargas,
sentado en la frontera entre ritos de ausencia y engaños,
exiliado de las promesas inventadas entre ruegos sumisos…

Morir…
Satisfecho de la pasión por nada, necesitando el todo,
encadenado al faro de la costa inexistente cargada de frío,
dejando de ser el golpe a tu fortuna que sube por tu pierna,
eligiendo la bala que derramara ilusión en trémula amapola…

Morir…
Escuchando tú voz en el mensaje grabado hace 2 lunas,
pretendiendo sentarme al lado de la buena suerte por primera vez,
imaginando el viaje soñado a la ciudad de los deseos concedidos,
atrapando la moneda dorada antes que caiga y se vuelva ceniza.

Morir… entre delirium tremens de drogas veniales,
morir… sin decidir el vientre que cobijara la permanencia,
morir… agazapado con el abrigo negro sobre montañas de miedo,
morir… sucumbiendo vulnerable a los impulsos canallas…

Morir… deseando morir.

Existo...

Penetra las venas y descubre al loco que se cree
entre gente sin rostro una rara excepción
que dobla sus mangas y exige que el mar se evapore
para morirse de ganas por la gota entre el polvo.

El ultimo de la fila que se inventa promesas
porque siempre quiso ser y nunca pudo
que escucha lo que no quiere y ama el silencio
eligiendo ser el vacío sumiso que muerde el grito.

Boca de salvaje depredador que envenena la sangre,
la sangre espesa brotada desde lo más profundo
aquella que ciega, enternece, cabalga, quema,
y adormece desde donde se le quiera ver
desde donde se le pretenda borrar.

Limbo que desaparece al final del horizonte
cuando la línea cruza del fuego al frío
sin nada mas que hacer, sin llorar, sin reír,
sin cansancio, sin nadas ni porqués
perdiendo la locura, apagando el mecanismo.

Vecino del almacén donde son guardadas tus ropas,
tus sabanas, tus ansias…tus predicciones zodiacales
que me vuelven enemigo del futuro que llega altanero
para dar por vulnerable mi boca sellada
desde donde pediré por más, a la vez que suplico perdón.

El tercero de los dos que compitieron por rearmar el mundo
con las cicatrices profundas envidia de mortales
que no saben quien soy, que solo conocen la sombra
ese suicida múltiple de vidas que se compran por medio de sobres
los que brillan entre dinero volviéndose manchas en la mirada.

El que se coló por los arrabales del alma perdida
sin disparar tan solo una frase perfecta
la que sirviera para arrancarte un pelo de tonta
en el delicado momento que ganabas la partida
con los ases manchados, el caramelo en la mesa
y la prisa de no quererte querer entre engaños.

Habla el que percibe un mal sentimiento escondido entre maleza,
Habla…el que escucha la palabra equivocada desde adentro.

Espacios vacios...

Que se te olvide besar, respirar y saber que hay mañana
que no recuerdes quien eres y extrañes como moja la lluvia
que no sepas que es el corazón, tu piel, la palabra… la luna
que ignores a que sabe la manzana prohibida
que desconozcas la muerte y el miedo que provoca encontrártela.

Que no adviertas lo ceñido de tu vestido queriendo caer
que te sientas atada y llores por querer, querer,
que no te libere tu mente inconciente exiliada del dolor
que te preocupes por intentar marcar un rumbo desconocido
que tu sexo te vuelva al jardín del edén para iniciar la vida.

Que a tu alrededor los espacios vacíos sigan estando encantados
que lo inocente continúe dando la sensación de ingenuidad
que todo a kilómetros agonice con susurros incomprensibles
que no te falte saber si tendrás compañero de siesta
que prefieras morir a seguir con el tormento de la razón equivocada.

Codicias....

Correr en sueños y llorar cuando valga la pena,
guardar las fiestas o dejar incompletos crucigramas,
atreverse cuando menos lo esperas
al excederse en urgencias de delicados momentos
en el mano a mano con la vida marcada.

Echar al ángel de la guarda de la alcoba vacía,
pasar en rojo el semáforo de las pupilas negras
quemar las cien sabanas blancas del pecado
sin pedir perdón de rodillas ante hogueras
cuando la palabra cobarde viene de labios sinceros.

Mojar la pólvora mucho antes de la batalla perdida,
pintar de azul el rocío de amaneceres eternos,
armar laberintos con los lunares de tu cuerpo
para recoger los motivos que confiaste a tu amnesia
la que espía entre polvo marchito que es retazo de nada.

Endulzar el veneno confesor de pávidos poetas presumidos,
fotografiar las cicatrices que dibujan esos labios abiertos,
sentir los excesos cada vez que se hunde esta cama
entre perdiciones, maldiciones, confesiones, dudas y certezas
para abreviar el “sin ti” como frase que se vuelve crónica sin sentido.

Deseos puros...

Qué bueno que al caer, el pájaro me sostiene antes de nacer,
que el almidón en la camisa mantiene la arruga que yo no pude,
que la luz cambie de verde a rojo para el descanso justo,
que no contestes el teléfono al interrumpir el ritual del pecado.

Qué bueno que el tiempo perdido se vuelva necesidad de más,
que enero y junio sean puntos de partida de necios intratables,
que las ideas precoces den vida a primeras veces,
que el alivio siempre provenga de daños personales.

Qué bueno que nadie reclame lo extraviado anoche en la cama,
que existan jornadas exhaustas de placer confeso entre sudor,
que los preferidos sean objetos de alquiler de damas,
que merezcan los sinsabores un poco de color.

Qué bueno que nunca me atreva a enviarte mis versos,
que la palabra sea vientre tocado desde el más allá,
que la sonrisa permanente juegue graciosa entre ironías,
que la lisonja no me toque ni a kilómetros la piel.

Qué bueno que me creas mis verdades y agradezcas lo contrario,
que lo utópico vuelva a formar el destino pasajero de ayer,
que la casualidad se aparezca en atracos de lunas menguantes,
que la cara o cruz sea la regla ocupada para escoger.

viernes, 2 de enero de 2009

Conflictos...

Absurdos sinsabores de boca,
que dejan quejas del placer compartido,
deseando no ser nada, conflicto de querer,
ni soledad, ni compañía…burla morbosa,
vaticinando felicidad en la casa del enemigo
purgando gloria de amarga verdad,
conflicto de presión desencadenada, agobiante
mal de brazos amantes de razones,
los centavos que compran todo este mundo,
de ideologías carentes de principios,
tratos de formas que encuentran decadencia,
escapes certeros de sonrisas a medias,
perfecciones incorrectas afines a la lógica
desechos de pieles cortadas por la espera.

Dos cafés, el pastel, la felicidad…la mirada
la culpa, la pregunta, la respuesta…el viento,
para mañana el talvez, el sino…el pero,
para el futuro el nunca, los momentos…los motivos,
de los conflictos lo que importa…lo que interesa
lo que vale y lo demás…lo que resta
de las platicas, esquizofrenia…verdades, verdades,
la persona, los miedos, batallas…espadas,
los caminos, decisiones de palpitos…segundos,
perfiles escondidos, confusiones…caprichos.

Conflictos de convicciones aliviadas por remanentes,
que desde siempre buscan ser escuchados
sin esperar, sin querer, sin gritar,
por las quejas de la gota que cae constante,
esa que ahonda el perdón del victimario,
del cuchillo que penetra y corta el intento,
del azar que acude desesperado en el momento
de lo que siempre esperas al final de la noche,
el cuento que reescribes día a día,
la tinta que gastas en borrar correcciones,
modestos conflictos que nunca denotas,
en completo peligro de morir cuando pueda.

Juegos...

El juego es dar, quitar, regresar y luego arrebatar
el juego aquí es perder y ganar…

Hoy es el inicio del principio del fin,
es el ayer del juego con cartas marcadas,
el momento anunciado por el torbellino de dudas,
el preciso instante del último soplo que apaga la vela.

El juego es preparar el engaño al ángel de la muerte
el juego es no tener reglas y aprender con tijeras…

Tiempo de razones perfectas para olvidarse del mundo,
de batallas deslucidas entre contrariedades y risas,
excusas frustradas por pizcas de sinceridad encajonadas
grilletes que no sueltan los despojos más oscuros

El juego es lanzarse al vació cuando llega el deseo,
el juego es esquivar las balas después del recuerdo.

¿Y la frase? ¿Y el desvelo? ¿Y las confesiones?
las promesas que nunca fueron propuestas como tales,
las palabras que exigimos nunca escuchar
la necesidad mortal de siempre vivir lo prohibido.

El juego es tocar fondo esperando paciente el rescate
el juego es creer que somos los dueños de la vida.

Medianoche...

Oscuridades que guardan los placeres de la carne
olas que transportan violentos deseos cautivos
sombras que anhelan el sol que no llegara
y tus labios húmedos tentadores que esperan por más.

Reflejos a lo lejos de la lluvia esperada
preámbulo del éxtasis viajero por rincones ocultos
esos que llevan a considerarse demonio sagrado
mientras tus piernas son silueta entre arenas.

Escalinata sombría que lleva al paraíso imperfecto
al encuentro con sabanas blancas que no son las mías
olvidando los otros, aquellos o esos,
que son en este mundo lo malo de la vida.

El regreso entre renuencias por desvelos infinitos
en la carretera que ayer condujo en penumbras
para volver de nuevo al sitio de impuntualidades
ese que en próximas mañanas mirare de reojo.

Luces de neón...

En la burbuja nocturna ideal para escuchar tu respiración,
con tu deseo hecho carne en aquella madrugada fría,
mojando tu piel con elixir de vida y consecuencia de avidez
después de sinceras palabras que provocan en pupilas,
y tus pechos perfectos dividiendo mis labios.

En la burbuja íntima ideal para esconder pasiones
con tus manos tibias recorriendo caminos en círculos
llenando de gemidos el silencio de las luces de neón
antes de caer arrodillado ante tu cuerpo ansioso
y tu humedad latente que multiplica mi sudor.

En la burbuja transparente ideal para eclipsar vidrios
con tu respiración y la mía plegadas en latidos
redescubriendo el espacio que se vuelve templo de pecado
mientras elegimos un destino paralelo a nuestras existencias
y nos alejamos de la soledad traidora de vulnerables momentos.

domingo, 26 de octubre de 2008

Motivos...

¿Por qué debo ser la esencia del rito permanente?
¿Por qué sentir la culpa del frió en tu vientre mujer?
No hay razón…no existes…no vives
¿Por qué acicalar el mástil lleno de certidumbres y renunciaciones?
¿Por qué dividir las noches entre ausencias y disposiciones?
Si no estas ahí, no encuentro motivo.

Que motivo debe haber para llorar,
que presente represento para poder reír
¿Por qué recordar que te quise?
¿Por qué olvidar lo que hiciste?
No hay razón…no existes…no vives.

¿Que fue lo que te llevaste entre las manos?
el terciopelo de la frustración de un pasado
¿Por qué la indiferencia a lo erótico del pecado?
como escondite de males de amores,
¿Por qué ahora escandalizas el milagro de la libertad?
No hay razón … no existes…no vives.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Momentos...

Deberías haberme visto caer así
de la cima del cielo por enésima vez
de rodillas temblando pidiendo perdón
apegándome a la vida aun estando en coma
rogando por una pizca de esperanza propia

Deberías haberme visto volver así
derrotado, sin armas ni argumentos, sin piel,
enfermo de historias humanas sin sentido
tropezando en perfectos actos de antipatía
de pudor, de rarezas, de miedo al fin.

Deberías haberme visto gritar así
necesitando soledad al final del día,
burlando la sombra imperiosa de la memoria,
arrebatando las palabras que no son sonido aun,
violando mi fuerza, preparando mi lecho.

Deberías haber estado ahí…
en esos momentos mortales de tretas
cuando el mundo parecía mar de sangre,
en el instante que sobraba un espacio al lado
cuando la luz se ve al final del túnel de la vida.

sábado, 6 de septiembre de 2008

24 más...

Sin merecer respirar, 24 más pasan en el tiempo
negociando una tregua que sirva de bálsamo para el ego
batallando desde trincheras de tristeza y desesperanza
esquivando rutinas llenas de lo mismo de ayer, de siempre.

Después de 24, todas las llaves pasaran la cerradura
el azar no tendrá cabida ,ni el negocio será el placer
mientras el consejo olvidado servirá de escudo ante los golpes
el entusiasmo aguardara por fin vigilante y temeroso.

Y ni pensar de las próximas 24, que tardaran un siglo en fugarse
negando la ausencia, invadiendo mis secretos rincones
pasando por los ríos de lujuria que brotan de mi mano
con la vanguardista maniobra de callar lo que entorpece.

24 más, serán el ahora de un interminable sueño casual
el más grande error de perseguir un motivo
de amaneceres triunfalistas de poder intentarlo
sin el animo y la fuerza de escapar de 24 mas….

Entendimiento...

¿Que es tener entre las manos ceros a la izquierda?
esperar escuchar caídas de murallas
ver visiones de pasados resueltos
confiar en santos milagrosos mis pecados
encender ilusiones conflictivas de egos blancos
pasar el rato con la envidia morbosa de la ley
o simplemente la indiferencia de rendirse a la creación.

¿Qué es estar en bancarrota de amaneceres dulces y tibios?
firmar la renuncia a un porvenir que no llego
ser sumiso al mal vivir heredado de necesidad
esconderse de las noches sin futuro que son inspiración
equilibrar la torpeza que se balancea en el tejado
ser crítico de la paciencia canalla que intriga el momento
o sencillamente el noble gesto del retrato en el rincón.

¿Qué es crear soledades como enfermedades mortales?
tomar el pelo a la decadencia reprochando alegrías
el conflicto con las falsas palabras en letras de oro
las bendiciones de la curiosidad y el reto
ser amante de ocasión para tus caderas amortizadas
rendirse ante el as de espadas de la baraja roja
o francamente entregar lo vivido como compromiso eterno.

Noche Infinita...

La noche aquella termino sin besos en los labios
no fue mi deseo… a lo mejor fue lo mejor
dejar lagrimas en los ojos, dejar en pausa, un hasta luego
propiciar así la esperanza de un nuevo encuentro,
un nuevo comienzo sin terminar de creerlo.

Y esa noche hubo confesiones que borraron tiempos
prefiriendo quebrar mascaras de hierro y moral
de las que fastidian, intrusas insoportables de cargar
aunque fáciles de desaparecer con intercambios de miradas.

Esa noche… luces nos cegaron, risas perturbaron
llaves en las manos y vasos de veneno
convencidos de fotografiar el momento
pidiendo no hablar de la luna.

Profundos análisis de vidas que abrigan un deseo
entre brillos de ojos sin confianza por heridas tiranas
que niegan y rumoran desvelos apresurados
que convierten desconciertos en suicidas confesiones.

Infiel...

Luna infiel…
Tenias tanta razón, nadie esta demás
cuando los dedos no alcanzan a tapar tu tenue luz
porque las culpas, razones, promesas te envuelven,
en minutos de placer…
El agua rompiendo el dique y la rutina en su esplendor,
en las sabanas la dignidad, el hastió…las confesiones
en las palabras el espacio no concedido

Luna infiel…

Ademanes de sonrisas, destellos de hipocresía
el ring sonando frente al espejo de papel
para que mires tu rostro sin reflejo de cordura,
¿Qué para que sirve? yo no lo se, solo siento y busco.

Luna infiel…

Nunca te vi llorar, sería mi sollozo el que se escuchaba
nunca te oí gemir, sería el corazón quebrando arterias,
de nada vale la valentía que te da el costo para valer
cuando no vuelves atrás ni siquiera para despreciar.

America...

Hay un canto loco que quien me lo quita,
hay un sueño eterno esperando cumplir,
recorrerte América, recorrerte a ti,
curar tus lágrimas, lavar tus banderas…abrazar tu gente,
descubrirte sin letras impresas que engañen a tus hijos,
sin las ataduras del dinero, sin la soga del sosiego,
hacerte mía libre, cruzar mi sangre en tu tierra de jaguares
que nadie doblegue mis rodillas por dos monedas o más,
vender cara la afrenta de intentarme conquistar.

Locuras de temerarios con sueños de libertad,
desafiando egos, metrallas, cerebros vacíos de ideales,
retando al incrédulo a lograr comer con migajas
y luego cambiar esa realidad con pensamientos escritos,
de justicia, de paz, de igualdad, de solidaridad.

Abandonar el miedo al creer tus razones
desnudando tu alma y tu cuerpo mientras grito al cielo
llevando mis raíces pegadas a la piel,
recorriéndote América, recorriéndote a ti.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Sangre

Baños de sangre en incómodos castillos negros
que defienden la inocencia de princesas vagabundas
urgidas de amor con desgarros de vestidos blancos
deseando que la esperanza no muera nunca

Sencillas razones, perfectas mentiras
todas desagradables como migajas de quesos verdes
duras de roer, con olores y sabores impuros
que decepcionan sin tener que traicionar toda la vida

30 segundos, dos vidas….muchas vidas…una voz
la de siempre, esa que molesta por tener la razón,
cuanta razón….
No escuches…no vivas, de nada sirve pedir indultos,
esas radiografías de culpas que hacen que el castigo lastime,
solo sonríe… solo llora.

Certezas que hacen que la sangre hierva en sobre dosis
a pesar del frió de las palabras que conspiran por el amparo
aunque cortes los hilos que te hacen esclavo y títere del tiempo,
por mas que los sabios te quieran llevar salvo a tierra firme,
solo sonríe…solo llora.

jueves, 24 de julio de 2008

Instantes...

Cada gota explota y alcanza a tocar tu cuello
dejando al descubierto segundo a segundo tu piel
en el instante preciso en el que mis labios suplican,
en el instante justo que mis manos buscan,
en ese momento que cedes y quemas el aire…


Arde el espacio que encuentra los pecadores,
liberando la fuerza espontánea de lo prohibido,
mientras tu cabello se acerca cada vez más a la almohada
en el instante mas taciturno de toda mi vida
en ese momento que aprietas y gimes de placer…


Y para que palabras, cuando sabes que existes,
evitando las culpas que rondan en tus pensamientos,
sin volverse atrás…porque no hay motivos
aunque se hallaran, que más da…vivir el ahora,
en el instante de ignorar que has olvidado.

Irreverentes hijos de la naturaleza hastiados de la rutina
desconociendo el mandato de ir y reproduciros,
prefiriendo el regocijarse con el néctar de los rincones,
escondites que descubrimos como infantes desesperados,
en el instante exacto de retar el destino,
en el momento preciso de hallarte mujer…

martes, 15 de julio de 2008

Ajeno amanecer...

El azar sucumbe en el mediodía de otro escombro
ansiando perpetuarme como tentación a tu oído
mientras el sol camina y da paso a la sobredosis
rompiendo la rutina al saberte presente.

Te conviertes de repente en primavera seductora
en angustiosa alegría de sonetos y coplas
invadiendo el desvelo de adicciones inciertas
que transcurren acomplejadas por frutos de pasados.

La fatiga da los plazos que rodean el deseo confuso
de los descalzos de sentimientos, dichosos de soledad
hipotecados de ambiciones ,en bancarrota de placeres
de los aprendices del verso…conspiradores amantes.

Tentadoras tentaciones que infrecuentemente hieren
que sacuden, seducen, estallan y cabalgan sin resistencia
prometiendo utópicos de encantos, ruidos y gemidos
sobornando la frase del “nunca jamás” hasta hoy.

Importa poco la respuesta a la que nunca fue una pregunta
cuando el motivo cambió los pasos y el camino a la vez,
para volver a ver la sombra que se refleja en el viento
ese que roza el rostro y es cómplice de un ajeno amanecer.

Despertar...

Hoy despierta el juez, harto de saberse fugitivo
y trabaja el hada agazapada por temor al fuego
mientras por el túnel otra alma camina en silencio
retratando complejos sobre paredes vacías
batallando guerras contra el hambre y la desidia
en los linderos de este tiempo que le toca vivir,
entre gotas de lastima que son ya como un mito,
cargando en la mente lo que deja perdido,
en el pozo, en el fondo, muy lejos… el hastió.

Hoy despierta el pobre ,queriendo ser una moda
que el agujero del zapato sea la envidia en la cuadra
que el apetito venda a plazos almanaques en mayo,
llevando de prisa el invierno al verano,
debatiendo discursos sobre la dicha y el anhelo
hipotecando la mugre que se pega a la piel
en las bancas de los bancos de la ciudad piedad,
que clausura soluciones y abre adicciones
de no ser, de querer, de deber…por fin la verdad.

Hoy despierta la vida, etiquetada entre espinas,
como arrebato de noche con promesa de sal,
temerosa ante el engaño y el estallido furtivo,
que hace crecer la herida, el vía crucis, la ofensa,
deambulando por rumbos extraviados en oscuridad
buscando esperanza de donde poder inventar,
gimiendo, adormecida, girando de revés
entre algodones, balas y muertes que ya no sorprenden,
que se ven, que se escuchan, que no sientes…insolente.

martes, 8 de julio de 2008

Sueños…

Soñé que no amanecería jamás
tuve la certeza que no dejaría de llover
inútilmente quise levantar la sombra
y el abrir los ojos resulto imposible,
dominaba la oscuridad el patio trasero del ahora
estancadas las agujas del tiempo, en silencio por fin.

De los pasos alrededor, solo el cansancio de seguirlos
y las heridas que destrozan la piel por los vidrios en el camino
de las palabras, susurros y nombres impronunciables
solo la lengua muda que se humedece con alcohol
de mi cuerpo, solo la sed, mí voz, mi letra
y la locura de saber que no sigo siendo.

Soñé de nuevo, con el gris húmedo de la pared
sobre la que pinto odios y mentiras con sangre
corriendo entre propios y ajenos buscando refugios;
la luna roja con un disparo a quemarropa,
copia del suicida alegre en días de noviembre;
jugando la vida irreverente, endiablada e inexistente
unión de indultos, placeres, egos y batallas perdidas en sueños.

Sueños sin amaneceres, con lluvia, de sombras, en silencio
y miedos…

lunes, 16 de junio de 2008

Ultima hora...

Porque creo que esta es la última hora
aquí te dejo la vida en estas líneas
no me bastaron treinta noches,
se necesitaron treinta y una para olvidar
ahora ya puedo cerrar la puerta de la habitación
ya no entraran fantasmas, ni tentaciones,
estubo treinta días abierta luchando por esperar
al final el teatro de la oscuridad cierra su telón
al final el bufón olvida su frase y la sonrisa.

Porque creo que esta es la última hora
me quedo dentro, oyendo mis ruidos, gritando mis miedos,
allá afuera queda lo demás,
lo que todo mundo conoce, lo dicho, hecho y visto
ahí te queda mi nombre para que lo recuerdes
para que te rías de el…
ahí te queda mi ropa, olor y silencio para que lo disfrutes
para que lo abandones…
mientras en los rincones agoniza el hombre
el que nunca comprendió, el que solo pensó en si mismo
ese que nunca tuvo permiso de autonombrarse,
juzgado y sin el perdón reflejado en los ojos.

Porque creo que esta es la última hora
nombro mi último suspiro con el color de labios de tu boca
para que lo pronunciado no lastime mis oídos.

jueves, 29 de mayo de 2008

Susurros...

La inspiración llega hoy como tu voz por el teléfono
entrecortada, llena de culpa y cada vez menos,
siguiendo el guión en persecución del objetivo,
deambulando sin patrones ,ni frecuencias periódicas,
en senderos turbulentos y aduanas que adormecen el rumbo,
con promesas aletargadas que toman fama de insolentes.

Llega solo cuando la busco…al contrario de los días aquellos
cuando entraba por la puerta del frente, sin coartada, ni nombre,
alternando entre pensamientos, palabras, recuerdos y lagrimas.

Ahora llega sin querer llegar, tímida y lenta
naufragando entre ansias, de manera furtiva, subiendo escaleras,
camina tan lenta como cuando lo hacíamos al otro lado del mundo
similar al pecador en confesionario con miedo a la oscuridad,
semejante al oleaje de la sangre que llega hasta tu pubis,
susurrando incluso cantos de sirenas pubertas.

Llega así… encadenada entre lluvias intermitentes,
extrañando los dolores que hacen amar la soledad,
amando la soledad que produce el milagro de la palabra.

martes, 20 de mayo de 2008

De como pasan los meses...

Febrero bisiesto exige ser el primero en olvidar
un día más de vida maquilla la derrota sufrida,
las culpas, protestas y excesos reflejan lo que soy,
el demente timonel de juicios desquiciados.

Entonces marzo vive la oscuridad entre quimeras
como cuando inicia la película del silencio
bordando la escoria de realidades que siempre duelen,
realidades efímeras como tu retrato volviéndose cenizas.

La adrenalina paga la persecución de las sombras,
esas julietas y los romeos al final del callejón de babel,
los fantasmas invocados con contratos anuales,
los que dejan propina al ser humano que aplaude.

¿Tú crees que ahora te voy a querer?
¿Tu? la que ayer huiste del ayer sin razón,
¿Tú crees que ahora te voy a llorar?
No, no ahora.
Hoy cuando abril es el espejo que llego como espía.